Dice este medio de comunicación que ha llegado a sus manos una base de datos «secreta» en la que se almacenan actuaciones de espionaje a grupos de ciudadanos estadounidenses que se organizan para protestar legal (freedom of speech, dice su constitución) y pacíficamente sobre actuaciones del gobierno estadounidense.
Si nos negamos a que se retengan datos es por algo. Es porque en un mundo perfecto, la transparencia sería la norma y en nada nos afectaría que se supiera todo sobre todos.
Pero en este mundo asqueroso, primero que por algún rasgo diferencial personal (ser gay, ser musulmán, ser judío, estar enfermo, ser de izquierdas… o de derechas) te puede ir muy mal en la vida (te pueden gasear, te pueden pegar, te pueden discriminar). Y segundo, que NO NOS PODEMOS FIAR DE LOS QUE CUSTODIAN ESTA INFORMACIÓN SOBRE NOSOTROS. Y esta noticia que leéis en el titular, que se publicó en El Mundo, lo confirma. Y bueno, de momento en el DNI español sólo tenemos «casi ná»: nombre y apellidos, fecha de nacimiento, dirección, por lo que los 25.000 afectados seguro que solamente recibirán un poquito más de spam en sus buzones. Pero cuando incorpore elementos biométricos y mucha más información, pues qué miedo que el Comisario Gutiérrez de turno venda los datos a Dios sabe quién… qué miedo.
Aquí tenéis el link a la tormenta barrapunto que se ha desatado al respecto.
En este blog un compañero de causa ha colgado su modelo de carta y también los números de fax de los eurodiputados.
CONSEJO. Para evitar la impresión de «spam» lo mejor es redactar cada cuál su carta, en sus propias palabras, de por qué cree que la retención de datos es una chorrada.
Yo lo hice cuando la movida de las patentes del software, y no sé si me hicieron mucho caso, pero algunos eurodiputados tuvieron el detalle de contestarme, aunque fueran 4 líneas, y hacían referencia a mi fax original.
Parece ser que los de la industria musical han montado un nuevo lobby (grupo de presión) en Bruselas llamado Creative and Media Business Alliance y han enviado una carta a todos los parlamentarios europeos en la que les piden que los datos de tráfico internet retenidos según la futura directiva que está por caer se usen, aparte de para delitos «serios» -el origen de la directiva: seguridad, terrorismo…-, para «la lucha contra la piratería por internet».
Esta gente no tienen vergüenza. Joé, que se pongan a innovar, que hagan como Apple, que reinventen su negocio… como ha tenido que hacer todo el mundo cada vez que ha aparecido una innovación con implicaciones fuertes en su campo de actividad.
¡Pues anda que no hace rato que se reciclaron los del gremio de operadoras de centralita telefónica! ¡Y las vaquerías en el Eixample de Barcelona (pleno centro) anda que no hace tiempo que cerraron! ¡Pues desde que se pasteuriza la leche! La gente sigue bebiendo leche y seguirá escuchando música haya o no haya pasteurización o internet. ¡Por qué las disqueras no pueden adaptarse a los nuevos tiempos y dejar de fastidiar!
Lo leemos en La Vanguardia. Van a presentar un texto de compromiso para ver si sacan esto adelante en el año de su presidencia.
Espinas en el camino de Blair y su ministro de interior, Charles Clarke: duración de la retención; tipología de los delitos que «han lugar» a dar acceso a los datos a las autoridades; qué leches retener: el tráfico internet, el registro de las llamadas, las perdidas se incluyen o no…
Nos mantenemos vigilantes y al pie del fax por si hay que bombardear las oficinas de nuestros representantes en Europa (los parlamentarios, aunque ni pinchen, ni corten: al menos pueden hacer ruido).
El comité de libertades civiles del Parlamento Europeo ha aprobado una versión revisada de la directiva de retención de datos de la UE. El nuevo borrador requiere que los proveedores de telecomunicaciones retengan datos sobre el tráfico internet durante 6 meses y datos de llamadas telefónicas durante un año. También exige a los gobiernos que reembolsen a dichos proveedores el monto incurrido por la aplicación de estas reglas de retención de datos. Además, solamente un juez puede autorizar acceso a los datos retenidos. La propuesta ahora pasará al Consejo de ministros para que le hagan cambios; el Consejo ya ha dicho que quiere periodos de retención más largos. El Consejo y el Parlamento tienen que llegar a un acuerdo para que la directiva se convierta en ley.
En mi otro blog estoy narrando estas divertidas jornadas. En el post que pongo hoy está la presentación a cargo de Oriol Ferran, el secretario de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de la Generalitat.
Es interesante ver (lo que dicen que) hacen al respecto de la promoción del software libre.
Hasta los de Gartner opinan que ha sido un error de principiante. Indican que hasta con un cachito de celo opaco pegado al CD se podía «engañar» al DRM en cuestión.
Pero no os perdáis las recomendaciones finales.
PC hardware/software providers: Prepare for continuing legislative attempts to require that DRM technology be integrated into products.
The recording industry: Develop DRM solutions that respect legitimate consumers’ interests, and review and test them thoroughly before release.
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?