Lo leemos en La Vanguardia. Van a presentar un texto de compromiso para ver si sacan esto adelante en el año de su presidencia.
Espinas en el camino de Blair y su ministro de interior, Charles Clarke: duración de la retención; tipología de los delitos que «han lugar» a dar acceso a los datos a las autoridades; qué leches retener: el tráfico internet, el registro de las llamadas, las perdidas se incluyen o no…
Nos mantenemos vigilantes y al pie del fax por si hay que bombardear las oficinas de nuestros representantes en Europa (los parlamentarios, aunque ni pinchen, ni corten: al menos pueden hacer ruido).