
Lo leemos en el RFID Weblog. Esos chicos están en shock ante tal «aberración». ¿¿Wisconsin quiere detener el progreso??
Pues no. Los legisladores de Wisconsin parece que tienen sentido común (al menos en esto). El titular de la noticia es totalmente ambiguo. Lo que se va a prohibir en Wisconsin es que NADIE, sector público o privado, pueda obligar a otra persona (por ejemplo a un empleado) a que se haga un implante de chip RFID.
Muy razonable. Bravo, Wisconsin. Sirva este post como pequeño homenaje a ese estado tan denostado por gente cool como Kevin Smith, director de pelis como Clerks o Dogma, para quien Wisconsin es el infierno (por aburrido).