Con la oposición de Eslovaquia e Irlanda (ya sabéis a dónde hay que ir de vacaciones), se aprobó. Un resumen rápido:
Retención de datos sobre comunicaciones entre 6 y 24 meses.
Los Estados miembros de la UE tienen 18 meses de plazo para adaptar su legislación con el objetivo de que satisfaga lo estipulado en la directiva.
Se retienen datos relativos a todo tipo de llamadas: realizadas, perdidas, etc, y datos sobre los emails enviados.
También la «localización» (tracking) de dónde se realizó la llamada si es que fue de móvil.
También la fecha de compra y activación de una tarjeta prepago del móvil.
También para comunicaciones por Internet las direcciones IP dinámica y estática asignadas por el ISP, nombre y dirección del usuario, y los timestamps.
Ojito, que el móvil «muerde» y el email, también 🙁