Lo leo en El Mundo.
Mencionan las protestas de Computer Professionals for Social Responsibility ante el inicio de la generalización de los implantes de chips de Verichip a empleados de ciertas empresas.
Verichip dice que es totalmente voluntario, por lo que no supone una violación al derecho a la privacidad.
Ya, ya. Hoy voluntario, mañana obligatorio. Que como dirían los toreros: «más cornadas da el hambre que un chip implantao».
Es tan voluntario como aceptar un trabajo de mierda con un sueldo aún más mierda. Si dices que no ya habrá otro que diga que sí. Si a eso lo llaman voluntario vale, pero a mí me parece una perversión lingüística…
Pues sí, voluntarísimo, ya me imagino en la entrevista:
– Esta es una empresa muy moderna. Aquí llevamos un chip implantado para acceder a todas las funciones.
– Yo no estoy de acuerdo en llevar uno.
– ¡¡Que pase el siguiente!!
¿Pueden tener derecho a modificar tu cuerpo aunque aceptes voluntariamente?