Bueno, momento de la verdad. El pueblo español, tan amnésico él, está poco a poco recordando que en realidad sigue siendo una nación pobre en el que la población, en época de vacas flacas, tiene que salir del país a buscarse las castañas.
Cuando estando en Alemania tengan intención al ambulatorio a que les prescriban algo para el gripazo que llevan encima, espero que se abstengan, no vaya a ser que colapsen el sistema de sanidad, que es que esos españoles son como la peste, no hacen más que parir e ir al médico. ¡¡Las listas de espera son culpa de ellos!!
Triste decirlo… va a ser un caso de «poetic justice».
Actualización: leo en la Vanguardia que «la crisis eleva la xenofobia y la demanda de leyes más duras«. Lo dicho: lo que le va a caer a Pepe en Alemania no será más que justicia poética.