No hay link porque lo he oído por la radio. Hoy se empiezan a emitir los carnets de identidad británicos. La ciudad elegida para ello es Manchester (no podía ser de otra forma) y el coste es de 30 libras esterlinas.
En la radio los debates echan humo. ¿ID card sí? ¿ID card no?
Va a ganar el sí. Se ha conseguido poco a poco. Cada vez se necesita más el documento para hacer cosas cotidianas. Al punto de que algunos supermercados están emitiendo su «carnet para demostrar la edad» para que los jovencitos puedan ir al pub sin tener que cargar con su pasaporte. Lo de las ranas se repite una y otra vez.
Cita genial en este artículo de El Mundo sobre la nueva moda en las escuelas de UK: no dejar que los padres asistan a las actividades de Navidad si no demuestran que no están en el registro nacional de pederastas: «una vez que se institucionaliza la desconfianza, se incita a la gente a llevar las cosas cada vez más lejos».
– Pero si estás buscando bombas, ¿por qué me dejas llevar como equipaje de mano una batería de ión-litio? Bajo ciertas condiciones podría explotar.
– Madre mía…
– Está bien, cariño. En un instante se dará cuenta de que tengo razón y me devolverá mi agua.
A veces vienen buenas noticias desde la normalmente ultravigilante y paranoica Gran Bretaña: Leemos en The Independent que la «Big Brother Database», el SITEL británico, ha sido cancelada.
Alguna vez he hablado en el blog sobre el proyecto de la sanidad británica, la NHS, sobre la creación de una base de datos con registros de pacientes que fuesen accesibles por cualquier proveedor concertado de servicios médicos. Este proyecto no cuaja, es cuestionado por la sociedad por lo intrusivo y por lo caro. Pero a pesar de esto se está implementando.
The Conservative party pledged to abolish the NHS national database of electronic patient records following the publication of the ‘Independent Review of NHS and Social Care IT’. However, they went on to say that firms such as Google and
Microsoft would be allowed to host patient controlled records accessed online.
Es decir:
El partido conservador ha prometido abolir la base de datos nacional de registros electrónicos de pacientes siguiendo la publicación de la «revisión independiente de la informática de la NHS y servicios sociales. No obstante, dijeron que se permitiría a empresas como Microsoft o Google almacenar registros de pacientes controlados para acceso en línea.
Para echarse a temblar. Si no gustaba que la NHS tuviese ese registro único por el uso que se le pudiera dar, ¡qué tal dárselos a una empresa privada cuyo objetivo es mercadear y hacer dinero con cualquier activo a su alcance! Salvaje, de verdad. Sobre todo porque los conservadores van a ganar de paliza las siguientes elecciones en UK.
El MI5, o sea, los servicios secretos británicos, están totalmente en contra de las desconexiones de Internet debidas a temas de derechos de autor. En ese contexto la red, neutra, abierta y transparente para husmear en su tráfico, se convertirá en una pesadilla para ellos: la cantidad de tráfico cifrado aumentará que es un primor.
¿Qué harán? Acabar con el derecho a copia sin ánimo de lucro o la gilipollez de prohibir los algoritmos en los que se basa el intercambio decentralizado de información? Eso significaría acabar con otras cosas como Skype…
Una batalla perdida, una pérdida de tiempo y del dinero del contribuyente. Estos hubiesen prohibido el mecanismo de cuarzo de Casio y así los suizos seguirían felices fabricando carísimos relojes de cuco. Señores, se trata de tecnología disruptiva, llegó un cambio de paradigma en la comercialización del ocio. La panda de quijotes en el gobierno se deberían dar cuenta de que los están usando… ¿O les da igual mientras los sigan untando bien?
El gobierno mexicano ha pedido al congreso la friolera de cuatro mil millones de pesos (222 millones de euros) para la puesta en marcha de su sistema de identificación nacional (el carnet de identidad a la española, alemana o francesa, para entendernos).
Y eso días después de la presentación del tercer informe de gobierno de Felipe Calderón en el cual se comunicó que, para recortar gastos, se eliminarán tres secretarías (o ministerios, como se diría en España), una de ellas la de turismo. A ver. En la empresa privada se está intentando eliminar lo superfluo o lo que puede esperar, y es bueno que las administraciones públicas intenten hacer lo mismo. Este asunto de los programas de identificación sería un ejemplo perfecto. ¿Los recortes en la promoción turística del país? Creo que no.
Curioso el paralelismo con el Reino Unido. Ayer, Gordon Brown dio una conferencia en Liverpool en la cual admitió por primera vez que su gobierno (o el siguiente) va a verse obligado a hacer recortes sociales para enjugar el déficit y tener la oportunidad de salir de la crisis.
En la radio escuché a un sindicalista comentar la noticia. Este señor apoyaba los recortes… pero no en sanidad ni en educación, sino en proyectos que nadie quiere, como… claro que sí, el del carnet de identidad británico.
¿Funcionará con todos los sistemas operativos que se pueden encontrar en un ordenador personal? Es una manera barata de descubrirlo.
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?