En Business Week podemos leer este artículo sobre una empresa californiana que se dedica a los sistemas de identificación/autenticación biométricos, Pay by Touch.
Se dedican a sistemas de reconocimiento por huella dactilar, palma de la mano, e iris del ojo.
La empresa, que comenzó sus actividades en el 2002, ofrece unos resultados impresionantes: dos millones de personas utilizan el sistema, 2.000 establecimientos ofrecen a esos dos millones de personas la posibilidad de usar sus deditos como forma de identificación.
En el artículo mencionan los comentarios de la American Civil Liberties Union, cuyos integrantes se preocupan de la privacidad de los usuarios del sistema. Esta asociación no demoniza la tecnología, solamente indica que ésta va muy por delante de la ley, lo cual deja a la ciudadanía vulnerable al uso perverso (del gobierno o por empresas comerciales) que se quiera dar de los datos recolectados mediante (por ejemplo) los sistemas biométricos.
VeriSign es la empresa pionera en la emisión de certificados digitales, y además es la encargada de gestionar los dominios de Internet más importantes. Aunque solo fuera por eso, vale la pena leer la entrevista.
El titular me ha hecho pensar. El otro día un compañero en otro blog me decía que yo confundía autentificación con identificación. No digo que no, y no me extraña, porque ambos conceptos se están fusionando, si no no se comprende el titular, contundente: Hemos encontrado una manera eficaz de identificar a las personas en la Red.
Estaba claro. La tecnología corre más que las leyes, hecha la ley, hecha la trampa, etc etc.
Los que seguimos empeñados en conservar un derecho propio en las sociedades libres (o abiertas, como diría Karl Popper), que es el derecho a la privacidad y la confidencialidad de nuestras comunicaciones, vamos a tener que empezar a usar sistemas como el que nos indica Miguel Angel Nieto en su blog.
Se trata de Tor. Un sistema para navegar por la Web de manera anónima, usando encriptación, por supuesto, y un sistema distribuido, en el que la ley de Metcalfe aplica, es decir… cuanta más gente se apunte, mejor irá la cosa.
De momento podremos usarlo… pero la ley seguirá avanzando, y pasará como en Francia, que por tener un software de encriptación de 256 bits instalado en tu laptop, te pueden aplicar la ley antiterrorista.
Según este artículo de Stallman.com, el gurú del software libre nos invita a unirnos a un boycott de los libros de Harry Potter.
¿Por qué?
Pues porque algunos canadienses lograron comprar «por error» el último capítulo de la saga harripoteriana, y se les obligó desde la editorial (mediante orden judicial) que no los leyeran.
Es decir, prohibieron a unos canadienses que se leyeran un libro que habían comprado. ¿Para qué? Oh, pues porque todavía no había llegado la fecha de edición del libro en Canadá dictada por un inteligente departamento de marketing (supongo).
Lo mismo se dio en la comunidad hispanohablante – que a un pobre padre de familia argentino casi se le cae el pelo porque compró el libro en inglés y se lo tradujo a sus hijos (y colgó la traducción en Internet).
Los grandes grupos de la industria editorial y audiovisual no se enteran que están viviendo en un mundo nuevo y que sus ridículas restricciones basadas en criterios geográficos ya no tienen ningún ¡¡¡SEN-TI-DO!!!
«En Microsoft, nos esforzamos en proteger su privacidad mientras desarrollamos productos que ofrecen el rendimiento, la eficacia y la comodidad que desea para trabajar con su PC. Esta declaración de privacidad explica muchas de las prácticas de utilización y recopilación de datos del sistema operativo Microsoft Windows «Service Pack 2 de Windows XP». Esta declaración, que no pretende ser una lista exhaustiva, se centra en las funciones de comunicación con Internet. El índice de la Ayuda de Windows XP incluye información adicional que puede ser útil. Esta declaración no se aplica a otros productos, servicios ni sitios, con conexión o sin ella, de Microsoft.»
En «recopilación y uso de información personal», esto nos advierten:
«Microsoft puede revelar información personal si así lo requiere la ley o en la creencia de buena fe de que dicha acción es necesaria para: (a) someterse a requisitos legales o cumplir un proceso legal en el que se vea relacionado Microsoft o uno de sus sitios Web, (b) proteger y defender los derechos o la propiedad de Microsoft y su familia de sitios Web, o (c) actuar en circunstancias urgentes para proteger la seguridad personal de los empleados de Microsoft, los usuarios de los productos o servicios de Microsoft o del público. «
¿¿La creencia de buena fe?? ¿Algún abogado que nos lo explique?
Miguel Angel denuncia que a las empresas proveedoras de ADSL/cable se la repampinfla la seguridad y privacidad de sus usuarios/corderitos. Si no, no se entiende que en los procedimientos que han de seguir los instaladores (puteaos y mal pagaos) que van por la ciudad instalando routers WiFi no se incluya algo tan básico como cambiar el password de la cuenta de administrador del router.
Para muestra un botón: en ese post se puede ver un ejemplo sencillito de cómo poder acceder al router WiFi de tu vecino despreocupado en temas de privacidad, y por lo tanto poder monitorizar todas sus comunicaciones por Internet, o peor… no quiero seguir pensando. Quiero irme a casa a comprobar que en su día, aparte de cambiar las claves WEP, también hice algo con la contraseña de admin de mi access point.
En diciembre pasado se presentó en sociedad la mascota de la comunidad que lleva a cabo proyectos que aunan el software de código abierto (Open Source) y la movilidad, un concepto que los chicos del InDT han bautizado como Free Mobility.
¡Este pingüino es tan chulo que no he podido resistir la tentación de compartirlo con mis estimados lectores de La Vigilanta!
El InDT (Instituto Nokia de Tecnologia) es un organismo sin ánimo de lucro fundado por Nokia en Brasil y que se encarga de estudiar y desarrollar proyectos de Free Mobility.
De momento el más importante en que están trabajando es Tapioca, un programa para chat y VoIP que, esperemos, se integre en la nueva entrega del sistema operativo del Nokia 770: el anhelado Internet Tablet 2006 (basado en Linux, por supuesto).
Leemos en Pocket PC Thoughts que PayPal acaba de lanzar su servicio de pagos a través de dispositivos móviles.
La seguridad es obviamente un problema a considerar. Para eso, PayPal ha puesto un sistema de control de número PIN y además envía un mensaje para confirmar que realmente se quiere realizar el pago.
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?