Taylor Caldwell – ¡cita imprescindible!

“En Grecia se llevó a cabo el primer movimiento para controlar y limitar el poder del gobierno, para dar voz al pueblo en ese gobierno y animarlo a votar y a expresar sus opiniones. Que más tarde esos mismos hombres –y sólo por un poco de seguridad– se sintieran encantados de renunciar a su derecho a la libertad de palabra y a refrenar a su gobierno cuando fuese tiránico, es una triste lección histórica que se ha repetido una y otra vez desde los días de Pericles.”

TAYLOR CALDWELL, prólogo de
GLORY AND THE LIGHTNING (Gloria
y resplandor), 1974

Sin palabras, ya las ha puesto todas esta magnífica escritora.

UK: ¿qué pasó con el circuito de CCTV cuando de Menezes fue acribillado?

(vía artículo en The Independent)

Discrepancias entre la policía y los responsables de videovigilancia del metro de Londres. Los primeros dicen que ninguna de las 4 cámaras que pudieron filmar el evento (por llamarle de alguna manera) funcionaban.

El personal de la empresa que gestiona el circuito de CCTV en esa estación del metro (Tube Lines) dice que no tiene constancia de incidentes o averías en las cámaras de ese vagón / estación (Stockwell) ese día.

El pastel se destapó cuando aparecieron fotos del cadáver, que ni mochila, ni abrigo abultado en plena canícula.

Está claro, chicos y chicas: detrás de toda cámara hay alguien que mira. Y si ese que mira decide que no se tiene que ver, pues no se verá.

Como dirían en México: ¿¿seguridad?? ¡mangos!

UK: Programa e-borders

e-borders: aplicar tecnología “del siglo XXI” al control fronterizo en el Reino Unido.

En principio el programa debería haberse completado en el 2008, pero ahora piden una aceleración en su implantación (y por supuesto, más pasta) (The Guardian, 31 julio 2005)

La primera “pata” del proyecto es Semaphore. Será para el control de los aeropuertos internacionales, e integrará data de los cuerpos de seguridad británicos con la información de pasajeros que tendrán que proporcionar las líneas aéreas (nota: esto en principio ya está en marcha). Dicen que se trata de capturar un registro sencillo de entradas y salidas (para así controlar a los que se quedan por más tiempo de lo permitido en su permiso de entrada) y “pillar” a los que estén en bases de datos de sospechosos.

(Esto mismo está dando problemas horribles en EEUU, ¿por qué? porque no hay claridad alrededor de estos listados de sospechosos, por lo que si a un ciudadano normal y corriente lo incluyen incorrectamente en uno, se puede morir de asco, porque no hay manera de reclamar y lograr que lo quiten)

Otra pata de e-borders es el proyecto Iris. Muy similar al proyecto de Aéroports de Paris, pero en este caso se trata de que los pasajeros frecuentes se registren y dejen grabar su iris (en el ojo) y así dispondrán de un acceso rápido a los controles de seguridad en subsecuentes visitas/salidas al/del Reino Unido. Según el sitio web de la Home Office (ministerio del interior británico), esto debería implementarse para el final de este verano.

3 de cada 4 británicos, dispuestos a renunciar a sus libertades civiles

Según una encuesta de “The Guardian”, 73% de los británicos apoyan una reducción de la libertad si esto va en incremento de la seguridad.

Parece ser que un porcentaje ligeramente menor (62%) están de acuerdo con la deportación inmediata de sospechosos extranjeros, incluso si en el país al que son deportados se practica la tortura.

Otra perla es que solo el 19% se oponían a que los sospechosos pudieran ser detenidos hasta 3 meses sin que existan cargos. Actualmente el límite son dos semanas.

Después de varios titulares sobre el pulso que mantienen Blair (el poder ejecutivo) y el poder judicial sobre la independencia de estos últimos, parece ser que todavía hay un buen número (aunque sean minoría, es significativa) que opinan que los jueces “deberían proteger nuestras libertades civiles y continuar inhabilitando medidas antiterroristas si consideran que no se ajustan a la ley”.

Debate habitual después de haber sufrido un atentado.

Pero hagamos memoria… antes de sus bombazos del 7 de julio (¿San Fermín?), esto es lo que decían los brits sobre las propuestas de retención de datos que se presentaron a la Unión Europea después de los atentados de Madrid.

en The Register, 8 junio 2005

Había clamor popular contra esas medidas, consideradas exageradas, inútiles e impracticables.

¡¡¡La retención de datos no soluciona nada relacionado con el terrorismo!!!!!

Copio textualmente de República Internet. Escrito por David Casacuberta.

Los ministros europeos de Justicia y la Comisión Europea quieren almacenar todo el tráfico telefónico y de Internet de 450 millones de europeos. Si te preocupa un plan así, te pedimos que firmes esta petición.
¿Qué hay de malo en la retención de datos? La propuesta de retener los datos de tráfico revelará quien ha estado llamando o enviando correos a quien, qué websites visita la gente e incluso donde estaban con sus teléfonos móviles. Se ordenará a las compañías telefónicas y a los proveedores de Internet que almacenen todos los datos de tráfico de sus clientes. Las agencias de policía y de inteligencia de Europa tendrán garantizado el acceso a esos datos. Diversas propuestas en competición actualmente en Bruselas hablan de períodos de retención de entre seis meses a cuatro años.

La retención de datos es una técnica invasiva que interfiere con las vidas privadas de 450 millones de europeos. La retención de datos es una política que expande las capacidades de vigilancia de una forma sin precedentes. De forma simultánea revoca muchas de las garantías de los instrumentos europeos en favor de los derechos humanos, como las directivas de protección de datos y la Convención Europea de los Derechos Humanos.

La retención de datos implica que los gobiernos pueden interferir con tu vida privada y las comunicaciones privadas sin importar si eres o no sospechoso de un crimen.

¡La retención de datos no es una solución para el terrorismo y el crimen!

En julio de 2005 el Parlamento Europeo adoptó un informe del miembro del Parlamento Alexander Alvaro sobre el plan de retención obligatoria de datos. El informe concluía que la propuesta era desproporcionada. Este informe también cuestionaba la necesidad, efectividad y los altos costes para la industria y los usuarios de telecomunicaciones.

No hay investigaciones desarrolladas en ninguna parte de Europa que demuestren la necesidad de crear semejantes bases de datos a gran escala, conteniendo datos tan sensibles con el objetivo de luchar contra el crimen y el terrorismo.

Los ataques a Londres fueron ataques a los derechos humanos. La protección de estos derechos humanos importa más cuando los gobiernos y las sociedades se enfrentan a tiempos de crisis. La peor respuesta posible sería poner en peligro estos derechos cuidadosamente articulados con una respuesta inspirada en el miedo. Responder con vigilancia masiva al terror acabaría siendo un enorme éxito para los perpetradores de semejantes ataques: socavar nuestros valores más fundamentales.

¿Qué puedes hacer para detener este plan?

Si te preocupan los planes relacionados con la retención de datos, por favor, firma la petición y alerta a todas las personas que puedas para dar apoyo a esta campaña. Las firmas se enviarán a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo.

Puedes firmar digitalmente en Data Retention is No Solution.

Google castiga a CNet News por poner los puntos sobre las íes

CNet ha publicado un artículo en el que detallan con precisión los aspectos en que el espectro de productos de Google Inc. pueden suponer un riesgo para la privacidad de las personas (ver artículo completo).

Parece ser que a Google esto les ha sentado bastante mal, puesto que han impuesto un “castigo” a CNet en forma de veto de silencio: no van a conceder entrevistas ni pasar material de ningún tipo a este medio de información hasta el año que viene.

Podría tratarse de una pataleta ridícula (el artículo de CNet daba detalles personales sobre el CEO de Google… encontrados usando el buscador de Google), pero para mí es serio, porque castigo = censura. Si Google tiene miedo es que tiene algo que esconder. ¡Vamos mal!

BusinessWeek: El Estado bajo vigilancia


La revista BusinessWeek dedica la portada europea de su edición actual a los avances registrados en los sistemas de vigilancia desde que iniciaron los “ataques terroristas de Al Qaeda”. Dado el carácter de la revista, se trata de destacar la enorme importancia económica que están alcanzando los sectores relacionados. Trata tanto tecnologías de la información (data mining, RFID, el sistema Echelon…) como de biomédicas (identificación por saliva, ¡¡por la zancada!!, grandes caveats del uso de la huella dactilar…) y, para las que todavía están en fase de investigación, cuál es el tiempo estimado hasta su posible explotación comercial.

El único punto del artículo en que se hace una ligera mención a los peligros de la adopción sin condiciones de estos sistemas viene en el siguiente párrafo: “One great worry is that those who stand out from the norm or express unpopular views, minorities, the poor, or just the ill-mannered, may get stomped in new and surprising ways.” Suficientemente elocuente para mí, pero ¿y para el resto de lectores?

Aunque solo sea para tener una somera lista de desarrollos desde el lado biométrico me valieron bastante la pena los 5,60 euros que pagué por la revistilla en el aeropuerto de Frankfurt (acabo de encontrar el artículo en internet, arggggh). Como dicen ellos, “worth a read”.

El DNI que viene

El País nos deleita hoy con la descripción bucólica del nuevo DNI español, el que va equipado con una smartcard. Textualmente se lee: “con la que podrá hacer compras, la declaración de la renta y otras gestiones”.

Se rumorea que también nos ayuda a lavar los platos y otras tareas tediosas.

Para nosotros que ya estamos “fichados” y hasta la policía tiene nuestras huellas dactilares, ¿hay mucha diferencia entre el DNI nuevo y el viejo? Más el lunes…

El link.

Aeropuerto de París CDG: lanzan el "anzuelo" de la identificación biométrica express

Las autoridades francesas, de la mano de Super Sarkozy, están intentando instaurar en el vecino país una “sociedad bajo vigilancia”. Espero que los franceses sigan demostrando su espíritu republicano y sigan desempeñando su derecho de luchar contra lo que consideran un peligro para sus liberdades adquiridas a sangre y fuego.

No me enrollo… quien haya volado al aeropuerto de París Charles de Gaulle sabrá bien que las colas del control de seguridad son im-prezionantes. Ahora las autoridades ofrecen un “acceso directo” a los pasajeros que accedan a que se les reconozca por su huella dactilar. ADP (Aéroports de Paris) les da una tarjeta (no sé si magnética o de smartcard o de RFID). Habrá un acceso específico para estos pasajeros y se supone que pasar por él será más rápido que por las puertas “tradicionales”.

A esto le llamo ver si “pican”, crear un precedente o “plan piloto” de envergadura para después hacerlo obligatorio.

Por cierto, que Sarkozy también está intentando crear el DNI digital en Francia (con tecnología RFID, hablan de lectores de TAGS que podrían leer los datos del carnet a unos 10 m de distancia, por confirmar). Me dice mi profa de francés (a la que ya tengo totalmente aleccionada y hasta medio paranoizada) que ya se están organizando manifestaciones en contra.

El Reino Unido, pionero… ahora, control de vehículos por satélite

UK nos da siete vueltas al resto de Europa en la “sociedad del”… ¿conocimiento? Quizás también, pero desde luego sí en la “sociedad bajo vigilancia”. Nos ganan en cosas como por ejemplo el número de cámaras de CCTV (circuito cerrado de TV) instaladas en la calle. Ahora están como locos para implantar su documento de identidad (que como buenos anglos no tenían), dicen las malas lenguas que con la Oyster Card (un dispositivo RFID que hace las veces de “bonobús”) las autoridades de Londres pueden conocer los hábitos de transporte de sus ciudadanos, y ahora esto.

En este caso el objetivo es loable: controlar a los cafres al volante desde “el ojo en el cielo que lo ve todo”. ¿Y quién me dice a mí que no van a controlar también dónde esté mi vehículo (y por ende yo) en todo momento para fines ajenos a mis intachables técnicas de conducción?

La gente de The Register lo explican más bonito.

Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?