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Si ves las barbas de tu vecino pelar… “Posible incumplimiento de la Ley 34/2002, de 11 de julio”

Ayer una amiga, un poco preocupada, me pidió consejo sobre un correo que acababa de recibir. Lo enviaba el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, y era sobre el incumplimiento de nuestra amiga la LSSI. Tiene una tienda “física” y una página Web estática, hecha con mucho cariño, eso sí, sobre la cual recibía este aviso de incumplimiento de la ley, información resumida sobre la Ley con consejos de cómo cumplirla, y el consejo de subsanar el tema para evitar recibir multas.

Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital

La ley es de 2002, o sea, lleva suficiente tiempo vigente para considerarse establecida, y todos sabemos que no conocer las leyes no nos exime de la obligación de cumplir con ellas, por lo que me parece hasta “un detalle” que envíen avisos con instrucciones en lugar de la multa directamente.

Este es el texto íntegro:

La Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI), establece para aquellas personas (tanto particulares como empresas establecidas en España o que dirijan sus bienes o servicios al público español) una serie de obligaciones que han de cumplir. Esta ley es de aplicación a aquellas páginas web que realicen actividades que tengan un fin económico o lucrativo.

Entre dichas obligaciones se encuentra el deber de proporcionar en dichas páginas información sobre la identidad de su titular o sobre los precios de sus productos (artículo 10 de la Ley 34/2002), de manera que tanto las autoridades competentes como los usuarios puedan acceder a ella de manera permanente, fácil, directa y gratuita. Asimismo, en caso de que, a través de dicha página web se pueda contratar electrónicamente (compras, reservas,…), además de las obligaciones anteriores, el titular tendrá la obligación de proporcionar al destinatario la información recogida en los artículos 27 y 28 de ley.

Sin embargo, se ha observado que su página web no cumple con alguna de estas obligaciones.

Por este motivo, le recordamos que, a fin de garantizar la transparencia y confianza de los usuarios, y evitar posibles sanciones, deberá incluir en su página web la información indicada en el documento que se adjunta.

Puede obtener una información más detallada sobre los contenidos y obligaciones de la Ley 34/2002 a través de la página web www.lssi.es.

Subdirección General de Servicios de la Sociedad de la Información
Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital
Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital

Parece ser que el Gobierno se está armando de herramientas modernas (¿big data + agentes + algo de IA?) para hacer rastreo de la Web e identificar estas infracciones. Os aseguro que la página de mi amiga es una gota en el océano, que no tiene ni SEO ni SEM y por lo tanto recibe poquísimas visitas, así que si esto se lo han mandado a ella, se lo van a mandar a todo el mundo.

Así que recomiendo encarecidamente hacer los cambios necesarios en vuestros sitios Web para cumplir con la ley.

Aquí podéis encontrar el PDF de 2 páginas con la información necesaria.

Si no haces venta online, con estos puntos descritos en el PDF hay suficiente:

a) Nombre o denominación social, residencia o domicilio, correo electrónico y cualquier otro dato para establecer comunicación directa y efectiva (formulario de contacto, teléfono o fax).
b) Los datos de inscripción registral (obligación no exigible a los particulares).
e) Número de identificación fiscal.

Si tienes algún tipo de catálogo de productos con precios, entonces necesitarás también poner esto:

f) Si los productos o servicios se muestran con su precio, deberá indicarse, de manera clara y exacta, si éste incluye o no los impuestos aplicables y, en su caso, los gastos de envío.

Revisando el ticket de la compra en la Diputación de Valencia

Vean esto.

Qué quieren que les diga. Podría decir que es una vergüenza que esta señora use el tiempo por el que le pagan los contribuyentes para revisar el ticket del súper.

Podría decir que es una vergüenza que a alguien le hagan fotos encima del hombro para ver qué está leyendo/escribiendo y que se publiquen en prensa nacional.

La fina línea entre ser personaje público, o representante de los ciudadanos que te votaron, y el derecho a la intimidad es muy fácil de cruzar. Especialmente cuando la prensa, coludidos con los políticos de signo opuesto, siempre andan locos por un titular.

Algo me dice que hacer de esto una noticia no es correcto. A la vez algo me dice que no es una excepción ni un desliz que los parlamentarios de todos los ámbitos se desentienden demasiado de los temas por los que les pagan para que les presten atención.

Resumen: DESCOMPOSICIÓN.

We are at war: ¡saquemos al país (y a la profesión) adelante!

Con este post nos unimos a la campaña #weareatwar

Mi pequeño granito de arena viene desde el ámbito corporativo. Primero os comparto una inquietud (en realidad, algo que me molesta bastante – intentaré no ser demasiado cínica, porque la campaña va precisamente de no serlo) y después la manera de darle la vuelta a la situación usando elementos que están totalmente en nuestras manos. Ahí va…

La situación

Escojan una multinacional al azar. Vayan al Org Chart, identifiquen al CIO (chief information officer, o vicepresidente de informática, como prefieran), búsquenlo en Linkedin y léanse su perfil. Es prácticamente seguro que el tipo o tipa en cuestión NO tiene un background técnico, y si lo tiene, seguro que no es en tecnologías de la información. Directores de ventas, de marketing, más típicamente contables/controllers… Muchos de ellos jactándose de no tener ni piiip idea del área que (supuestamente) dirigen, orgullosamente afirmando que no saben lo que es un servidor, ni tienen por qué saberlo, son los que rigen nuestros destinos. It’s all about providing value to the business, baby. También rigen nuestros objetivos. Nuestras prioridades. Nuestras deadlines. Impossible is nothing. Siendo conservador no se llega a la cima.

El análisis

LA CULPA ES NUESTRA. Nuestra. Nuestra. Solo nuestra.

He conocido a informáticos que conocen mejor que el propio área de negocio sus procesos de trabajo (ya saben, si tú eres quien programa la herramienta de gestión, has de conocer el detalle hasta el último punto y coma) y sin embargo, es difícil, bordeando en imposible, que alguien salga de un departamento de informática y pase a liderar un departamento operativo (o comercial, o de marketing, o de lo que sea). He de añadir que para acceder a puestos ejecutivos (y VP de informática lo es), una multinacional requiere personas con una exposición lo más amplia posible a todos sus ámbitos de actuación. De ingeniero en una planta de producción a vendedor técnico, a jefe de ventas, a country manager (con responsabilidad sobre una cuenta de resultados), a director de algo, a vicepresidente de lo otro – ese es un plan de carrera típico de ejecutivos. Programador a analista a arquitecto a jefe de departamento a vicepresidente de informática es más raro que encontrar un gorila blanco. Lo descartaremos como una opción de hacer carrera hasta la cima. Y no me parece ilógico. Un puesto ejecutivo es mucho más sobre politiqueo, sobrevivir rodeado de tiburones, tener una buena visión holística de la organización, que sobre excelencia en un área en particular. Para proporcionar esa excelencia que solo da el talento y la experiencia tienes a tus subordinados. Que no tienen ni tu bonus, ni tu cochazo, ni nada de esos símbolos de estatus que marcan a un ejecutivo.

Los informáticos tenemos un problema de actitud. Nos pirran los cacharritos, nos gusta lo que hacemos. Muchas veces no nos sentimos cómodos (para ser justa, debería decir TAN cómodos) haciendo tareas para las que NO tenemos cualificación específica. Somos profesionales de la informática, nos gusta diseñar, analizar, construir, y pensamos que es ahí donde podemos prosperar a base de excelencia. Lógico, ¿no? Pues no… Pero hasta que no lo entendamos, no nos “tiraremos a la piscina” cuando pasan por delante de nuestras narices oportunidades que nos sacarían de nuestra zona de confort.

Consejo número uno: Aprende lo más posible sobre la empresa a la que trabajas. Nada de “un SAP es un SAP ya sea en una yogurtera como en una automotriz”. Y si se da la oportunidad de pasar un tiempo fuera de Informática… NI TE LO PIENSES.

Vale, ya estás fuera. Estás en el mundo real. Pero mucho cuidado. Porque nosotros hacemos bien cosas que nadie más sabe hacer. Por eso, etiqueta al canto. Llevas Informático escrito en la frente con tinta indeleble (aunque ahora seas jefe de logística). Eres el que arregla PCs, el que sabe qué piip le pasa al email hoy, la persona a la que “pedir un favor” antes de llamar al infame departamento de Informática para reportar un problema.

Consejo número dos: DESLÍNDATE de la informática. Intenta, con mucho tacto, eso sí, no convertirte en el departamento de informática encubierto. Sin ponerte borde, no des nada de soporte a no ser que sea algo tontísimo. Más: cuando haya un problema, muérdete los labios y no des el diagnóstico resultado de la ingeniería inversa que has hecho en tu cabecita (veo que me están enchufando 15.000 parches de seguridad en mi ordenador esta mañana, seguro que lo lentorro del sistema es porque se lo están haciendo a todos los demás y están colapsando la línea. VERBOTEN! FORBIDDEN! ¡PROHIBIDO! ¡No abras la boca!). Y no, por el amor de Dios, NO HAGAS INFORMES atacando directamente a la base de datos con tus credenciales antiguas de técnico. Ni se te ocurra hacer “un Access rápido” para semi-automatizar un proceso manual que te toca las narices. Y si lo haces, hazlo en secreto, hazlo para ti. Pero que no se enteren. Si no sigues estos consejos, ese cartelito en la frente no se te borrará jamás, y olvídate de cualquier posibilidad de prosperar. Porque, y esto es importante, si estás haciendo de “informático encubierto” entonces no estarás haciendo lo que se supone que tienes que hacer como “jefe de logística”, y estos objetivos son los que te llevarán a tu siguiente escalón profesional, no “las castañas tecnológicas que le saques al departamento”.

Ya estás en un puesto de responsabilidad. Ya te has acreditado como una persona de experiencia, polivalente, disciplinada y que conoce al dedillo las reglas de negocio. Eres director, vicepresidente… directivo. Aquí haznos a todos un favor. MUESTRA ORGULLO FRIKI. Ahora sí, utiliza todo lo que sabes. Probablemente a estas alturas del partido eres incapaz de escribir un “Hello World” en Java, no te acuerdes exactamente de las fórmulas que te dan el espacio total de disco en un RAID 5, pero seguro que entiendes los conceptos y la complejidad de todo el “hype”, toda la palabrería de gurú con la que los ejecutivos se sienten cómodos. Sabes lo que es el Cloud Computing. Sabes lo que es Big Data. Sabes lo que es SaaS. M2M, Internet de las cosas, qué sé yo. La importancia de los estándares. Sabes identificar y evaluar los pros y los contras tanto del lado de negocio como del lado técnico. Destaca, brilla, toma decisiones acertadas. SAL DEL ARMARIO COMO TECNÓLOGO. Sé faro de tu organización, sé ejemplo para los informáticos que van subiendo. Solo entonces, solo si surgen muchas personas con este perfil y trayectoria, podrá la profesión informática dignificarse en el entorno empresarial.

¿Y sabéis qué?

ESTÁ TOTALMENTE EN NUESTRAS MANOS.

Quo vadis, Infonomia (parte II)

Hace poco escribimos sobre el fiasco de Infonomía con la sinfonía del milenio versión iPhone, porque lo aprovechamos como ejemplo del riesgo que asume una organización cuando apuesta o invierte por una plataforma cerrada sobre la cual no tiene ningún tipo de control. Pues bien. Hace unos días recibí otro mensaje de la lista de correo de Infonomía, en la cual se informaba que la actividad del grupo dejaba de publicarse en su sitio Web infonomia.com (que se convierte en mero repositorio, imagen congelada de la actividad pretérita) y pasaría a desarrollarse en ¡un grupo de LinkedIn!

Hale, tropezando dos veces con la misma piedra. La información publicada en LinkedIn es de LinkedIn. ¿Qué parte de esa frase no se comprende? Ellos pueden hacer lo que quieran con ella: borrarla, modificarla, vetar a miembros. Pueden cambiar su modelo de negocio y convertir la membresía a LinkedIn en un acto de pago. Incluso podrían quebrar como empresa y con ella se iría a pique el grupo, al quedar sin un espacio para interactuar… Como saben nuestros lectores, este cortomirismo (=ser corto de miras) nos desespera. Desde aquí sostenemos que es importante controlar nuestra presencia en Internet, y no dejarla en manos de terceros que, como decimos, pueden hacer con ella lo que quieran. Y además, hoy en día tomar una decisión de ese estilo ¡no significa que nos convirtamos en un ermitaño digital! Hay maneras de relativa baja complejidad (=cero líneas de código) de integrar nuestro mensaje en las plataformas que hoy están de moda (y mañana ya se verá). E incluso si se tuviese que rascar un poquito de JavaScript o PHP para invocar las APIs de dichos servicios, ¿dónde está el problema para una empresa que se define a sí misma como proveedora de servicios profesionales de innovación?

Así nos luce el pelo. Somos un país donde el visionario no es capaz de pensar en pasado mañana y donde ser innovador es tener cuenta de Twitter y llevarla impresa en la tarjeta de visita.

¡Happy 2012, amiguitos!

Consulta pública sobre Cloud Computing de la AEPD… y nuevo artículo en la Contextopedia

Vía Destapa el control me entero de que la Agencia Española de Protección de Datos ha lanzado una consulta pública a la ciudadanía sobre los usos del Cloud Computing o computación en nube.

A medida que avanza la encuesta, la AEPD va mostrando definiciones y explicaciones sobre el contexto, los actores, la legislación, las responsabilidades…

Como la AEPD es de todos (los que pagamos o hemos pagado impuestos en España), me he permitido la libertad de pegar todo ese material en un artículo de mi (bastante abandonada) contextopedia. Aquí está.

José Vicente Lucas probablemente tiene tus datos personales. Y nos debe 5 millones de euros

Leemos en El País que un “investigador judicial” llamado José Vicente Lucas lleva años recopilando información personal de residentes en España. Ha amasado un fichero de 36 millones de personas que a su vez vende a terceros. La Agencia Española de Protección de Datos ya le ha puesto multas que suman un total de 5 millones de euros.

Este tipo cobra 250 euros al mes por ordenador con acceso a dicho fichero, o 1.400 € por un acceso tipo “tarifa plana”. Y su negocio sigue funcionando a pesar de las sanciones pendientes.

Alucinante.

Un lector lo tiene claro…

Echando un vistazo a La Vanguardia en el bar donde desayuno de vez en cuando puedo notar que otro parroquiano tiene las ideas claras en cuanto al intento de detener hoy la sesión del Parlament de Catalunya:

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Recordemos que en este país la ultima vez que se impidió el funcionamiento de un parlamento fue el 23 de febrero de 1981. Y si hablamos del parlamento catalán hay que ir más atrás. Esta gente está emulando las hazañas del Generalísimo Franco.

¡Qué oportuno! canción de España a Eurovisión: “que me quiten lo bailao”

Vaya semanita. Hace unos días algunos compatriotas se indignaban por un programa televisivo sueco en que parodiaban la forma de trabajar de los españoles (dando a entender que no damos palo al agua). Hoy se nos atragantó el desayuno leyendo que el Fondo Monetario Internacional metía a España en el mismo saco que a Portugal, Grecia e Irlanda. En su informe sobre Europa, dicho organismo categoriza a la UE en dos grupos: el EA4 – European Area 4 (área europea-4)- formado por dichos países y el RoE – rest of Europe (resto de Europa). Se entiende que esta distinción será porque la consideración y las recetas van a diferir para los países con economías salvables (RoE) de los profundamente endeudados (EA4), posiblemente más allá de la salvación. Yo ya me preparo mentalmente para la expulsión de la zona Euro, que tardará pero ocurrirá. A buscar pesetas detrás de los cojines del sofá, oiga.

Y en medio de estas acusaciones de ser unos haraganes y de que nos apunten con el dedo por habernos endeudado mucho más allá de las cejas y de habernos pulido ese dinero, cuando ya están firmemente plantados en el horizonte unos nubarrones negrísimos y sabemos a ciencia cierta que vamos a sufrir lo indecible con los planes de recuperación que nos imponga el FMI o la UE… no se nos ocurre otra cosa que mandar a Eurovisión una canción titulada… que me quiten lo bailao.

LVD: excelente entrevista sobre el sector farmacéutico

La Contra de La Vanguardia Digital publica hoy una entrevista a Joan-Ramon Laporte, jefe del servicio de farmacología del hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Muy buena radiografía (crítica) a un sector intensivo en conocimiento como es el farmacéutico, adalid de la mal llamada propiedad intelectual y casi tan quejoso al respecto como el culturetariado español.