Category Archives: Privacidad

Si estas empresas con información personal fueron vendidas por tanto… ¿cuánto valen tus datos?

Hoy en Twitter me he encontrado con este gráfico: “famous tech acquisitions, cost per user” (compras notorias de empresas de tecnología, coste por usuario)

Aparte de cosas que sucedieron durante el burbujón dot com de principios de siglo (compra de Geocities), este gráfico es interesante.

Si Google pagó 111,11 dólares por cada usuario de Flickr, ¿cuánto dinero espera ganar con las fotos de cada usuario? ¿y por la información contextual sobre el usuario que proporciona cada una de esas fotos?

Da qué pensar.

Google compra Nest, un par de buenas lecturas al respecto

Google ha comprado Nest, una empresa de “domótica/internet de las cosas” muy prometedora. Implicaciones de privacidad, consecuencias de darle toda tu información contextual a Google, que ya gestiona toda tu vida digital, más tu vida móvil si usas dispositivos móviles con Android (¡qué difícil decir que no a Google cuando quiere que te autentifiques!), pues muchas.

Vale la pena leer este par de recursos:

Comentario pragmático del día: Si no quieren estar monitorizados 100% del tiempo: No dependan de Google, no se instalen cacharrería en casa que envíe información a Google. Es difícil pero vale la pena intentarlo.

Tiempos interesantes

Desde el mes de abril he logrado acabar varios libros: Criptonomicón de Neil Stephenson, Little Brother, Homeland, Makers y Pirate Cinema de Cory Doctorow. Agradecida estoy a esa elección, porque la realidad está superando en gravedad y con creces mucho de lo que he aprendido con esas novelas de ficción.

Chelsea Manning primero y Edward Snowden después se han tenido que enfrentar al mismo dilema que carcomía a Marcus Yallow en Homeland. Tienes entre las manos información confidencial en la que se desvelan los abusos del gobierno estadounidense. Sabes que el gobierno está violando la confianza que el pueblo ha depositado en él y quieres que el mundo se entere de esas barrabasadas, pero también intuyes (no lo sabes) lo que te pasará si filtras la información.

Lo que hemos aprendido sobre PRISM y el espionaje a nivel individual de (prácticamente) todas las personas que utilizan Internet que efectúa la NSA hacen resonar con especial fuerza todos los argumentos de John Cantrell y Tom Howard, los criptógrafos activistas del Criptonomicón que defienden con uñas, dientes y escopetas recortadas las libertades que les otorga la constitución de su país. El Estado nos espía descaradamente, por lo que hay que esforzarse para proteger nuestra privacidad. Toca cifrar correo, toca usar Tor… El vecino de enfrente nos observa día y noche con binoculares: toca comprar cortinas y usarlas. La detención de David Miranda por las autoridades británicas para incautarle el material que Snowden había entregado a los periodistas de The Guardian nos recuerda que quizás no sea tan paranoico utilizar Paranoid Linux y TrueCrypt como hace Trent/Cecil en Pirate Cinema para proteger su ordenador en caso de que su equipo informático acabase en malas manos (de la policía sobrepasando su cometido en esa novela).

Y luego están los pequeños detalles. En Criptonomicón, Randy se pasa medio libro teniendo conversaciones de contenido confidencial con música metal a todo volumen para evitar que “alguien con un láser” infiera lo dicho en la sala analizando las vibraciones de los cristales de las ventanas. ¿Y qué dicen los servicios secretos británicos a los medios de comunicación para justificar la detención de Miranda? Que en The Guardian no tienen ni idea de seguridad y de cómo los servicios secretos chinos o rusos pueden fácilmente acceder a los ficheros de Snowden, porque “usando un láser pueden estudiar las vibraciones de los cristales de las ventanas e inferir las conversaciones”. (léanlo aquí y aquí, busquen la palabra “laser” dentro del texto). La coincidencia da escalofríos.

¿Y qué les parece que Trent/Cecil, en Pirate Cinema, utilice el navegador-que-protege-tu-privacidad creado por The Pirate Bay? Pues aquí lo tienen, recién lanzado la semana pasada: Pirate Browser.

Finalmente, el pequeño e inventado sultanato de Kinakuta, del Criptonomicón, donde el sultán decide crear un centro de datos ultraseguro donde se garantiza la no intervención de los estados en la información almacenada por sus clientes, parece ser que estará en una ubicación no tan exótica: Kim Dotcom apunta a Islandia, el primer país moderno totalmente independiente de organismos internacionales gracias a haber quebrado y haber resurgido sin créditos ni favores de nadie, solo con el esfuerzo de sus ciudadanos, para hospedar su nueva empresa Mega y en especial su nuevo servicio de correo electrónico seguro, tras la vergonzosa clausura de Lavabit y Silent Circle por amenazas de la NSA.

Tiempos interesantes… Sigamos leyendo.

Revisando el ticket de la compra en la Diputación de Valencia

Vean esto.

Qué quieren que les diga. Podría decir que es una vergüenza que esta señora use el tiempo por el que le pagan los contribuyentes para revisar el ticket del súper.

Podría decir que es una vergüenza que a alguien le hagan fotos encima del hombro para ver qué está leyendo/escribiendo y que se publiquen en prensa nacional.

La fina línea entre ser personaje público, o representante de los ciudadanos que te votaron, y el derecho a la intimidad es muy fácil de cruzar. Especialmente cuando la prensa, coludidos con los políticos de signo opuesto, siempre andan locos por un titular.

Algo me dice que hacer de esto una noticia no es correcto. A la vez algo me dice que no es una excepción ni un desliz que los parlamentarios de todos los ámbitos se desentienden demasiado de los temas por los que les pagan para que les presten atención.

Resumen: DESCOMPOSICIÓN.

Boston y el nuevo paradigma de la vigilancia, el post que no podrá ser

Me encantaría escribir un ensayo sesudo de título “Los atentados de Boston y el nuevo paradigma de seguridad basado en el crowdsourcing y posibilitado por los medios digitales consumerizados, luces y sombras: de la cooperación ciudadana al final de la presunción de inocencia y linchamiento de inocentes por parte del New York Post”. Pero no tengo tiempo.

Si lo queréis leer, tenemos dos opciones: esperamos a que lo escriba Morozov, o lo hacemos entre todos practicando el crowdsourcing, usando los comentarios.

El ensayo comienza así:

“El pasado 15 de abril dos bombas explotaron casi a la vez en las inmediaciones de la meta de la maratón de Boston.”

¿Os animáis?

Actualización 1: Antonio Ortiz lo ha escrito mucho mejor de lo que yo lo hubiese hecho. Leedlo en Error 500
Actualización 2: Disculpad la referencia cíclica que estoy creando, pero Versvs también lo describe muy bien y vale la pena leerlo.