Las ranas y los dedos

Hace muchos meses escribí sobre el videoclub al que iba donde han puesto un lector de huella digital que se usa para identificar al socio y no hacerle sacar el DNI o carnet del videoclub cuando saca una peli. Y hace unos días escribí sobre la metáfora de las ranas y la olla de agua a hervir – si se calienta el agua lentamente la rana ni se entera, no se escapa, hasta que es demasiado tarde y muere achicharrada. Lo que pasa con la privacidad erosionada en la actualidad es lo mismo, poco a poco nos van metiendo medidas de vigilancia o control (una camarita aquí, un chip en el pasaporte allá…) y pronto si no llevamos el chip en el bolsillo no nos van a dejar salir a la calle. Tiempo al tiempo para esta «Ley Corcuera Implementable Informáticamente» con arquitos detectores en las puertas de las casas.

Ahora junto los dos temas. El otro día fui al videoclub y la aceptación del sistema de la huellita digital es fenomenal: TODO EL MUNDO LO USA por vagancia (de manera bonita se dice «por comodidad»), sin pararse a pensar que lo que están haciendo significa que se crea una aceptación de facto del control por biometría, se crea una naturalidad ante esos sistemas, que permitirán que cuando cosas más serias que los alquileres del videoclub se controlen por biometría, a nadie le va a extrañar y la gente cederá la huella sin pestañear.

El agua se calienta… cada día más…

2 comentarios sobre “Las ranas y los dedos”

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